Si alguno

jueves, 18 de agosto de 2016

La idolatría causa y fin.

       
        Quisiera explicar ¿por qué Dios ha arrojado a personas vivas al al Infierno? Es decir, Dios no ha esperado que mueran para ejecutar este acto, como hace con la mayoría de los réprobos. Esto se debe por el pecado de Idolatría. El pecado de Idolatría puede llegar a una altura tan desenfrenada que incluso sus pecados puede superar a algunos demonios del Infierno y conseguir una sentencia de condenación mas terrible. El pecado de idolatría empieza a aparecer, porque el hombre no desea obedecer a Dios, ese es el fundamento y principio de este pecado. La desobediencia es la raíz que hace que se  ese árbol que representa al idolatra se mantenga en pie, un idolatra es un árbol que no produce frutos o que produce puros frutos malos que si no se arrepiente será quemado por el Creador porque no daba ningún fruto bueno cuando lo fue a cosechar.


¿A que lleva la Idolatría? Su principio es la desobediencia pero su culmen es creer que yo soy Dios lo sepan o no. El hombre que practica la idolatría adora cualquier cosa a su alrededor menos al verdadero Dios, empiezan un desorden en su voluntad que él no puede controlar, empieza a adorar todo menos a Dios, esto incluye a él mismo. El Idolatra llega hasta al extremo de creer que Dios lo adora a él. Idolatría es sinónimo de Orgullo, la idolatría puede ir aumentando día a día desenfrenadamente y Dios por Justicia, y para no permitir que siga aumentando su pecado los arroja vivos al Infierno o les envía la muerte para hacerle su juicio particular y arrojarlo al Infierno con los demonios.


     Ahora bien, sabemos que la mayoría de los que adoran a la Bestia no saben que él es el Hombre de pecado o la Bestia, el llamado Diablo y Satanás, algunos intentarán argumentar que por este simple hecho ellos carecen de culpa o son excusados para no beber de la Ira de Dios, quisiera demostrar que esto es totalmente falso, los que no saben que Juan Pablo II fue el Anticristo y lo han adorado y mueren sin arrepentirse, es justo que sean condenados por este pecado, voy a demostrar por qué es justo que todas estas personas sean arrojadas al Infierno a pesar de no saber que él fue el Anticristo.


      Todo aquel que le atrae la mentira o la sigue u obedece es culpable ante Dios, de no arrepentirse será condenado. Todo pecado sin excepción es iniquidad, repito; Todo pecado sin excepción es iniquidad, ¿Qué es iniquidad? La iniquidad es maldad, es injusticia, es insultar a Dios. La mentira es uno de los pecados más cometidos en la historia del mundo, la mentira es pecado.


      En la primera carta de San Juan, capítulo 3,4: Todo el que comete pecado comete también la iniquidad, pues el pecado es la iniquidad.


      El idolatra por no adorar a Dios, se engaña a si mismo y a los demás, porque no tiene amor a la Verdad. La única manera de no engañarme es teniendo amor a la Verdad, ¿Quién es la Verdad? La Verdad es nuestro Señor Jesucristo.


      Juan 15,5 Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en Mí y Yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de Mí no podéis hacer nada,


       En pocas palabras, sin Jesucristo no podemos hacer absolutamente nada, por más que lo intentemos, seremos infructuosos, más bien, terminaremos haciendo lo que no queremos hacer.


       Repito, absolutamente nada. Jesucristo es la Verdad, si no creemos en él y no le obedecemos, seremos esclavos de la mentira y esclavos de falsas religiones, nos engañaremos todos los días y engañaremos a los demás, esto ocurrirá todos los días si la persona se mantiene en el orgullo y la idolatría hasta que Dios diga basta y lo arroje al Infierno para siempre.


       Como no podemos hacer nada, absolutamente nada sin Jesucristo eso incluye que, ni siquiera nos podremos amar a nosotros mismos, es por eso que el que no quiere permanecer en Cristo, se odia a si mismo, porque no podemos hacer nada sin Él, absolutamente nada, engañarse a si mismo es odiarse, engañar a los demás, es odiar al prójimo, no querer permanecer en Cristo, es odiarlo. Engañarse a uno mismo diariamente es hacerse daño, es cargar la cruz del demonio, de aquí se explica ¿por qué siente ese vacío tan terrible en el alma a aquellas personas que viven sin Dios? o ¿por qué los domina el orgullo tan terriblemente? Ellos sienten ese yugo pesadísimo y no entienden por qué, esto pasa porque practican el pecado de idolatría diariamente. Ellos están separados de Cristo.


Juan 15,18 Si el mundo os odia, sabed que a Mí me a odiado antes que a vosotros.


        Ellos odian a los cristianos porque no aman la Verdad, ellos odian a Cristo porque están separados de Él, sin Dios no podemos hacer nada, sin el verdadero Dios no podemos hacer absolutamente nada es por esllo que terminan odiándose a sí mismos, odiando a su prójimo y odiando a Dios, el odio los domina y al querer vivir sin Dios, no pueden amar, porque no tienen la gracia de nuestro Señor Jesucristo. Ellos no solo odian a los cristianos, esto incluye a todos sin excepción, de ahí nace el pecado de hipocresía, pecado que Dios detesta, la hipocresía es una falsificación de la virtud, es engañarse a si mismo constantemente y a los demás.


       El pecado de idolatría puede llegar a tan gran altura que es justo que el Padre los tome y los arroje vivos al Fuego del Infierno. El pecado de idolatría es un pecado de la carne, por ello Dios en venganza los quema en el fuego del Infierno por toda la eternidad.


       El diablo logró que muchos paganos en el pasado adoraran al sol, esto lo hacía para burlarse de la Tercera persona de la Santísima Trinidad, de Dios Espíritu Santo, porque el sol representa en sentido figurado a Dios Espíritu Santo. Ellos se adoraban a sí mismos y a los que le rodeaba, en este caso adoraban la tierra o lo que la rodea, el sol, el idolatra adora lo que ve; Esta es la razón porque san Pablo dice que son inexcusables, el sol y la creación demuestra la sabiduría, el poder y la inteligencia Divina que está detrás de todo esto, basta un mínimo de amor a la Verdad, para que Dios se la revele. Pero los paganos rechazaron la Verdad y decidieron engañarse adorando a la criatura o lo que Dios ha creado


Exodo 32 Cuando el pueblo vio que Moisés tardaba en bajar del monte, se reunió el pueblo en torno a Aarón y le dijeron: Anda, haznos un dios que vaya delante de nosotros, ya que no sabemos que ha sido de Moisés, el hombre que nos sacó de la tierra de Egipto.


Aarón les respondió: Quitad los pendientes de oro de las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos.


Y todo el pueblo se quitó los pendientes de oro que llevaba en las orejas y los entregó a Aarón. Los tomó él de sus manos, hizo un mole y fundió un becerro.


Aquí vemos un pecado de idolatría, ellos no querían obedecer y la voluntad de ellos, era tener otro dios.


Ex 32,9 Y dijo Yahvé a Moisés: Ya veo que este pueblo es de dura cerviz, déjame ahora que se encienda mi ira contra ellos y los devore; de ti en cambio haré un gran pueblo


Moisés trató de aplacar a Dios, intercediendo por ellos, logrando que Dios renunciara lanzar contra ellos el castigo con que los había amenazado, pero lamentablemente no cambiaron de parecer, permitiendo Dios después que los hijos de Leví mataran aquel día 3 mil hombres. Ellos fueron arrojados al Infierno por su pecado de idolatría.


En números 16 Coré se enorgulleció contra Moisés y contra Dios, junto con 250 israelitas, eran hombres ingratos que murmuraban contra Moises y Aaron, y contra Dios


Nm 32,26 Moisés habló a la comunidad diciendo: Apartaos, por favor, de las tiendas de estos hombres malvados, y no toquéis nada de cuanto les pertenece, no seáis que perezcáis por todos sus pecados


Este capítulo de números es importantísimo, porque Moisés les llama malvados. Los idolatras son hombres malvados no querer obedecer es iniquidad, es en pocas palabras empezar a odiar a Jesucristo, a la Verdad. No querer obedecer es odiarse a sí mismo, porque no quieres permanecer en la vid, para tener vida, te odias a ti mismo y tomas la decisión de no cooperar con la gracia de Dios. Empiezas a odiar a Dios. Desobedeces, este odio a ti mismo y a Dios terminará sólo si te conviertes y empiezas a obedecer a Dios.


Un hombre malvado se odia a si mismo, a los demás y a Dios. Uno no puede amarse a uno mismo, no puede haber ni un rasgo de amor verdadero si no amamos a Dios, fuente de la gracia para lograr este objetivo. El idolatra empieza a practicar la falsificación de la virtud, lo que conocemos como amor propio o soberbia. El amor propio es hacer mi voluntad y no la de Jesucristo, el amor propio me invita a creerme que soy Jesucristo.


Nm 16,32 Dios terminó abriendo la tierra, se los tragó vivos y a todas sus familias con todos sus bienes.


Esto fue un castigo justo, debido a que era un pecado de desobediencia y orgullo a un nivel estrictamente monstruoso e inimaginable que merecían ser arrojados vivos al fuego del Infierno


     Es por ellos que Jesús les decía a los Judíos Jn 8,32 conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres.  Para ser libres, necesitamos dos cosas; debemos conocer la Verdad al verdadero Dios, y Él nos hará libres con su gracia al cooperar con Él, al obedecer. La idolatría es una esclavitud. Engañarse a si mismo es vivir en oscuridad constantemente, es estar ciego, por ello Jesús dice que Él es la luz del mundo. Porque Dios sabe que sin Él vivimos oscuridad indescriptible, necesitamos de la luz de Jesucristo para no caminar en tinieblas, necesitamos la verdadera fe, para no caminar en tinieblas y poder llegar a puerto seguro, al cielo con Él por toda la eternidad.


El idolatra vive un sufrimiento interior indescriptible, él se engaña a si mismo todo el tiempo, él cree ser feliz cuando no lo es, como cree ser dios, se engaña a si mismo constantemente, a cada momento, y se predica a si mismo que va camino al cielo, cuando es lo contrario va camino al Infierno, él al creer ser Jesucristo se predica a si mismo, se hace sus propios mandamientos, se auto-predica engañándose , él cree ser la verdad, él cree ser Jesucristo, se predica diciendo que va camino al cielo en el camino que él a elegido, cuando realmente a escogido el camino espacioso y ancho, donde va la mayoría por su pecado de idolatría. Él no acepta que Dios le predique, él no acepta un creador, él no acepta a la autoridad divina, él se odia a si mismo y se engaña. El idolatra en su orgullo no necesita un Dios infinito, engañándose cree ser mas inteligente que Dios, más poderoso que Dios y decide batallar contra Él.


Las causas que lograron la adoración de la Bestia fue el incumplimiento de los diez mandamientos en el mundo. Todos los mandamientos fueron incumplidos, logrando un pecado de idolatría que reclama venganza del cielo.


1 Mandamiento: Amar a Dios sobre todas las cosas. Ex 20,3 Yo, Yahvé soy tu Dios, que te ha sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre, no habrá para ti otros dioses fuera de Mí.


Las personas que adoran a la Bestia incumplen este mandamiento el más importante, la indiferencia religiosa unido al pecado de idolatría llevaron a no cumplir el primer mandamiento y terminaron adorando a Satanás. Ahora bien, ¿por qué la mayoría no lo sabe? Desgraciadamente, porque les atrae la iniquidad, les atrae la mentira, por eso Dios permite que sean engañados. Ahora bien, ¿Qué pasaría si todos los supieran? Que supieran que Juan Pablo II fue el Anticristo, un Antipapa malvado, realmente no creerían o no les importaría, porque les atrae la mentira y la iniquidad y no quieren obedecer, por no tener amor a la Verdad, al verdadero Dios. Es por ello que va a llegar el fin, y la mayoría no sabrá que adoraron a Satanás. Muchas personas al enterarse de la verdad, que determinada pecado es pecado, igual no quieren creer, prefieren seguir desobedeciendo, lo que logra que se encienda más la Ira de Dios sobre ellos. Satanás es el padre de la mentira, adorar la mentira, es adorarlo a él, obedecer la mentira, es obedecerlo a él, cooperar con la mentira, es cooperar con Satanás. Ellos son inexcusables, ellos adoraron a la Bestia y no se arrepintieron, ellos merecen ir al Infierno. De aquí se explica por qué los que adoraron al imperio Antigua Roma adoraron a la Bestia, porque la Antigua Roma tenía ciertas doctrinas, un conjunto de mentiras, a esa doctrina ellos obedecían. Su vida, sus obras era cooperar diariamente con la doctrina del imperio, esa doctrina, eran mentiras y doctrinas de demonios, por ello terminaron adorando a dioses falsos y a la Bestia.


2 Mandamiento


No jurar o no tomar el nombre de Dios en vano


Las personas por su orgullo e idolatría no respetan la omnipresencia de Dios, cometiendo todo tipo de pecados en su presencia, ¿se dan cuenta como el pecado mortal tiene malicia infinita? La creación da pruebas de su poder infinito, pero el pecador no le importa y se atreve a pecar a cada momento en su presencia y a tomar su nombre en vano. Es por ello que olvidarse de Dios, sólo por unos minutos es pecado venial ¿¡Qué has hecho Cristiano!? ¿Cómo te has podido de olvidar de tu Dios? De aquel que te sacó de la esclavitud de Egipto, de Aquel que dio la vida por ti, de aquel que quiere derramar muchas gracias sobre ti pero tu lo olvidas y dejas de amar ¡Que has hecho! ¡que pecado! Que falta de amor a la verdad, olvidar a Dios, es dejar de amar a Dios. Dios es fuego devorador te creó a su imagen y semejanza, ha derramado gracias en ti, te ha llamado a la conversión, te das cuenta de su poder y amor, de que es un Dios infinito y ¿te olvidas de Él? ¡Esto es pecado! Aparte que te olvidas de él, tomas su nombre en vano y sin ningún tipo de respeto ¡Que haces hombre orgulloso y desobediente! Eso no es amar a Dios, eso es empezar a odiarlo.


3 mandamiento


Santificar las fiestas.


Por la indiferencia religiosa y por falta de amor a la Verdad, Pablo VI le fue fácil introducir la nueva "misa" esta nueva misa que enseña un falso evangelio, que protesta contra el sacrificio perpetuo, quiere ser idolatrada, es por ello que fue colocada en frente y sobre el Altar, la nueva misa quiere ser adorada y promover la idolatría. Una misa que coloca al hombre en el lugar de Dios, que invita al hombre a estar sobre el Altar y pisotearlo, mujeres, hombres. Los obispos la aceptaron fácilmente, por el pecado de idolatría, ellos creían que Pablo VI y ellos eran la verdad, ellos creían ser dioses, practicaban la idolatría. Pablo VI, el Dragón rojo los engañó fácilmente por no tener amor a la Verdad, él sabía que ellos no creían en Dios.


Ahora bien, para los Obispos que eran herejes y que rechazaron la nueva misa, lamentablemente practicaron el pecado de idolatría a la Misa Tridentina, no obedecer y comulgar el Cuerpo de Cristo, es cometer un sacrilegio. Por ello, por este crimen, terminaron adorando a la Bestia, porque realmente eran herejes, no tenían amor por la Misa verdadera, solo había idolatría, para tener amor y respeto por la Santa Misa Tridentina se necesita tener la fe católica, temor y amor a Jesucristo.


4 mandamiento


Honrar a Padre y Madre: Este mandamiento no sólo significa que debemos respetar, amar y obedecer a nuestros padres biológicos siempre y cuando lo que manden no vaya en contra de los mandamientos divinos. Este mandamiento significa que debemos honrar al Padre, como Jesucristo lo hizo. Y que debemos obedecer a Jesucristo que determinó que María fuese Reina de todo el universo. La idolatría lleva a la persona a incumplir este mandamiento entonces no practicamos la oración y no seguimos el ejemplo de Jesucristo, la persona termina adorando a la Bestia y asumiendo su comportamiento, venerando dioses falsos y un falso evangelio, rechazando los dos reyes de la tierra, nuestro Señor Jesucristo y la Virgen Santísima, y tomando como rey y padre a la Bestia.


5 Mandamiento


No matarás


Las personas vieron todo tipo de crímenes en la secta del vaticano II, especialmente el crimen de la herejía, cuando la persona es un hereje, igual el crimen de la herejía es chocante al oído, esclaviza el alma porque lo deja ciego y no obedece a Cristo, los aleja de María y de su Hijo, adorando otras cosas. Las personas al no importarles este crimen, terminaron adorando a la Bestia. No les importaba el daño que repercutía en sus almas y en el prójimo, terminaron adorándose a sí mismo y a la Bestia, terminaron como Judas Mateo 27,4 Peque entregando sangre inocente. Ellos dijeron: A nosotros ¿qué? Tu verás. Él tiró las monedas en el Santuario; después se retiró y se ahorcó.
Así ocurre con los herejes, ellos como Judas se odian, cometiendo el crimen de la herejía y la negación de Jesucristo, venden a Jesucristo y terminan ahorcándose, terminando en el Infierno por toda la eternidad. Ellos no se aman, ellos se odian, por ello adoran a la Bestia.


6 mandamiento


No fornicar
A los que adoraron a la Bestia, no les importaba que se cometiera el crimen de la fornicación espiritual, la fornicación de dioses falsos. No les importaba que muchas personas no conocieran al Dios verdadero y que estuvieran en tinieblas. La indiferencia religiosa, mi voluntad sobre todas las cosas, la vida descarriada fue determinante para aceptar este pecado, si no tengo amor a la Verdad, no me importa lo que suceda a mi alrededor, fácilmente termino adorando al Anticristo, porque odian a Jesucristo.
No tener amor a la Verdad, es odiarla, no hay termino medio. O amamos a Dios, o lo odiamos. Cooperar con el Anticristo, es estar de acuerdo con la reunión de Asís, es odiar al prójimo, porque no les importa que ocurra con ellos y con sus almas, no les importa sus almas, no les importa el juicio de Dios, ellos lo ven siguiendo al Anticristo y a Pablo VI pero no les importa. Somos dioses, me engaño a mi mismo y a los demás predicando que van al cielo cuando es mentira.


 7 mandamiento:


No robarás: Los idolatras le roban la gloria a Dios de varias maneras. Al no adorarlo, la gloria a Dios se convierte en gloria humana, gloria humana para el idolatra y para los demás, gloria a dioses falsos, a demonios. El idolatra le roba la gloria debida a Dios, al no predicar la Verdad, que existe un sólo Dios, él le roba la gloria a Dios al adorar y promover la adoración de la Bestia, él le roba almas a Dios porque los aleja de la Iglesia de Jesucristo, los aleja de la Verdad. Ellos tendrán que dar cuenta de todas las almas que cayeron en el infierno por promover la adoración a la Bestia.


8 mandamiento


No levantar falsos testimonios ni mentir.


El idolatra se engaña a cada momento, sólo tomemos en cuenta e imaginemos a un hombre de larga vida, el hombre empieza a tener uso de razón desde los siete años, vamos a suponer que viva 80 años. Imaginemos a un idolatra que muera a esa edad, tengamos en cuenta que un año tiene 365 días menos los bisiestos, pero en fin, para no desviarnos del tema, saquemos la cuenta por 365 días. Supongamos que aquel hombre empieza a practicar la idolatría a temprana edad abandonado sus deberes con Dios, que es hombre deje der ser católico a la edad de 12 años; serían ¡68 años practicando el pecado de idolatría! ¡serían 24820 días engañándose! ¿Ese hombre se ama o se odia a si mismo? Ese hombre se odió toda su vida al odiarse a si mismo, no quiso obedecer ni amar a Dios nunca en su vida, y por supuesto esto lo llevó a odiar a su prójimo toda su vida, terminando en el Infierno para siempre, donde odiará y odiará por siempre a los que estén allí, donde odiará a Dios por toda la eternidad, y en venganza Dios lo quemará con el fuego del infierno por toda la eternidad mientras Dios sea Dios. Esa era su voluntad, tenía un deseo eterno de pecar, un deseo eterno de odiar a Dios, el pecado contra el Espíritu Santo, de aquí se explica por qué los que mueren en pecado mortal son arrojados al fuego del Infierno por toda la eternidad, ellos tenían un deseo eterno de pecar. Adoraron a la Bestia, porque se odiaban, no les importaba si ella los llevaba al Infierno. No les importaba Jesucristo, al no importarle Dios, no les importaba que iba a ocurrir con ellos.


9 mandamiento


No desear la mujer de tu prójimo.


La secta del vaticano II no es la Iglesia Católica, no debemos desear una falsa Iglesia fundada por hombres y mucho menos por la Bestia Dragón rojo, ella es una falsa esposa de Jesucristo y engaña a la muchedumbre. No debemos desear sus mentiras, iniquidades y falsas doctrinas, no debemos desear falsos dioses, pero a las personas que no les importaba el juicio de Dios absorbieron con facilidad esta falsa Iglesia o a las falsas iglesias que la secta del vaticano II promovía, aceptando la fornicación espiritual. Terminaron venerando esta falsa Iglesia y a su fundador, Pablo VI. Ellos terminaron adorando a su fundador Pablo VI.


10 mandamiento


No codiciar las cosas ajenas.


Los que adoraron a la Bestia, codiciaron la gloria de Dios, por eso quisieron ser dioses y aceptaron la invitación del Anticristo. Si aquél (el Anticristo) me hace sentir dios, justo y "santo", o lo que ellos llaman Carismático para no sonar chocantes al oído, suelen utilizar este adjetivo: Carismático. La Bestia me invita a codiciar la gloria de Dios y convertirla en gloria humana, entonces el idolatra empieza a codiciar mas y mas idolatría, empieza a codiciar la gloria de Dios.


Lamentablemente por ello fácilmente cayeron en la trampa de los demonios, el idolatra se adora a si mismo y a los demás, según sea su voluntad, porque cree ser Dios. Si al Idolatra no le gusta el Anticristo, adora a la Bestia Dragón rojo, engañado cree estar rechazando el pecado cuando realmente coopera con Satanás. Quisiera poner como ejemplo a los que adoran a la Unión Europea, algunos de ellos sienten un rechazo fuerte por la secta del vaticano II, pero adoran a la Bestia (la Unión Europea) Ellos engañados creen ser justos, cuando realmente cooperan con el diablo y lo adoran, desgraciadamente practican la idolatría, por ello nunca llegaron al conocimiento de la Verdad, la verdad es que la secta del vaticano II no es la Iglesia Católica. La idolatría es la causa de todos los males, porque sin Jesucristo nada podemos hacer Fuera de la Iglesia Católica no hay salvación.


Desgraciadamente la mayoría de los católicos se condenan, precisamente por el mismo pecado de idolatría y desobediencia. El hacer mi voluntad sobre todas las cosas. Pocos rosarios o rosarios mal rezados. No tomar con respeto la Majestad de Dios, saborear la mentira de vez en cuando llevaron a la mayoría de los católicos a la condenación, ¿Cómo se explica esto si era un verdadero católico? Si, creía en los dogmas de la Iglesia, pero no obedecía. Se engañaba a cada momento: La oración para después... hacer apostolado para después.... Dios es bueno, tendrá paciencia de todos mis pecados mortales.... La confesión para el otro año... Leer cualquier libro que me inspire devoción para otro día.... no cumplir mis obligaciones.... todavía hay tiempo, voy a tener una larga vida.... no voy a rezar y adorar a Dios hoy, mañana si lo haré; Excusas, excusas tras excusas, la verdad es que ese católico se auto engañaba por la soberbia y desobediencia, mentiras se predicaba,  el católico que se engaña a cada momento, el católico que tiene poco amor a la Verdad, el católico que empieza a atraerle más la mentira que la Verdad, el católico que termina condenándose.


Mateo 7,21 No todo el que me diga: Señor, Señor entrará en el Reino de los cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial.


Pero aquel católico le atrae más la mentira, la iniquidad, y tiene rasgos de idolatría, entonces no hace la voluntad del Padre


Mt 7,23 Entonces le declararé: Jamás os conocí! Apartaos de Mí agentes de iniquidad


Católicos que no obedecieron





La idolatría es un pecado tan grave, que Dios ya arrojado vivos a muchas personas al Infierno, esto no solo lo tenemos en la Biblia, que por supuesto al estar  es un hecho infalible que ocurrió, también hay revelaciones privadas de cómo Dios ha arrojado vivas a personas al Infierno de manera sobrenatural sin necesidad de abrir la tierra.


El idolatra juzga que Dios es malo y él es el bueno, porque cree ser dios. El idolatra juzga que Dios es un mentiroso y él es la verdad. El idolatra se odia a si mismo, a los demás y a Dios. La vida es una batalla, o estamos del lado de Dios o estamos del lado del ejercito de Satanás (en sus falsas religiones) Mt 12,30 El que no está conmigo, está contra Mí. El que no recoge conmigo desparrama


Jesús mismo lo dice; Si no estás conmigo, estas en contra de Mí. Estar en contra de Dios es odiarlo, es batallar contra Él, es hacerle la guerra a Dios. Es caer en la presunción de que le voy a ganar a Dios, que mi nombre está sobre todo nombre y no el de Jesucristo.


Los idolatras no están con Dios, están en contra de Él, están en batalla contra Jesucristo constantemente, el orgullo infinito le hace creer al idolatra que va a vencer al mismo Dios. El Idolatra se engaña, él odia a Dios. Su deseo eterno de pecar, Dios toma la desición que al no querer obedecer debe gobernarlo con vara de hierro. Ap 2,27 Y los regirá con cetro de hierro, como se quebrantan las piezas de arcilla. Los que mueren en pecado mortal odian a Dios, batallaron contra Dios toda su vida ( a menos que hayan sido católicos en algún momento de sus vidas y hayan vivido en estado de gracia) si no, en cambio, fue un hombre desgraciado que odió a Dios toda su vida. Para ocultar este pecado, el hombre practica la hipocresía diariamente. Pecado que odia nuestro Señor Jesucristo. Otros, no la practican al hablar en contra de la religión  católica, hablando abiertamente en contra de ella expulsa su odio en público, por cualquier medio; internet, prensa, libros o revistas o simplemente con sus conocidos, no esconde su odio pero cuando les toca llevar una relación con su prójimo o con los que piensan como ellos practican la hipocresía, porque no pueden amar, ya que no aman a Jesucristo, al verdadero Dios quien le daría las gracias necesarias para amar a su prójimo. Amar es una gracia, San Alfonso decía que para tener un buen pensamiento se necesita la gracia de Dios, solamente imagínense, ¿Cómo voy amarme a mi mismo, cómo me voy a querer si no tengo la gracia de Dios?


Pongo por ejemplo aquellos matrimonios que utilizan anticonceptivos o la planificación natural y que no educan a los hijos en la fe católica, ellos realmente no se aman, ellos se odian pero para tapar este pecado se practica la hipocresía diariamente en el matrimonio, otros intereses están en el matrimonio no estan los intereses de Dios terminan siendo instrumentos del diablo e instrumentos para lograr que su esposa e hijos terminen en el Infierno. Al no amar a Dios, no puede amar a su prójimo, y termina odiándolo, ¿Cómo amaran a sus esposas y a sus hijos verdaderamente si no aman a Dios? No podrán, porque amar es una gracia.


El eterno deseo de batallar contra Dios lo llevará al Infierno y la Ira de Dios estará sobre usted por toda la eternidad, porque el réprobo nunca dejará de odiar en la eternidad, es justo que la Ira de Dios esté sobre él para siempre mientras Dios sea Dios.


El verdadero católico con rasgos de idolatría no hará sus oraciones bien porque no teme a Dios y no lo respeta. Rezará con poco amor, porque tiene poco amor a la verdad, no rezará con temor de Dios, al contrario rezará con temeridad y atrevimiento. Cederá a cada momento a rechazar el suave yugo de nuestro Señor Jesucristo para caer en tentación, oraciones mal hechas, una mala vida espiritual está preocupado y no entiende por qué lleva una mala relación con Dios, él no se da cuenta que hay orgullo en el corazón, porque tiene poco amor a la Verdad, es por ello lo importante al convertirse, de no dejar de amar a Dios constantemente y tratar de aumentar su estado de justificación diariamente, porque sólo el amor a la Verdad le evitará caer en trampas, trampas que ni siquiera es necesario que el diablo intervenga, trampa hecha por usted mismo y tarde o temprano caerá en la oscuridad, por ello San Pablo corría por el premio ( la vida eterna) corría como un atleta, decía golpeo mi cuerpo y lo esclavizo, no sea que predicando a los demás, termine yo condenándome.
No sea que predicando a los demás, me olvide de mis obligaciones con Dios, me olvide que Dios es fuego devorador. San Pablo sabía que sin la gracia de Jesucristo llegaría un momento que sus predicaciones no tendría la eficacia de la palabra, y terminará condenándose.


El idolatra al creer ser dios, cree que puede engañar a Dios, incluso en sus oraciones. Se detiene ante la mirada del Dios todopoderoso con presunción infinita y empieza a dirigirle lo que él cree es adoración, con orgullo el idolatra se adora a si mismo frente al mismo Dios, desafiándole. ¿Cómo no quieres que Dios no te arroje al Infierno?

Esta exposición del pecado de idolatría demuestra por qué ha sido justo que Dios en otras oportunidades haya arrojado vivas a personas al fuego del Infierno, o haya arrojado fuego y azufre a la tierra, o haya castigado al mundo con el diluvio. Estas personas tenía una idolatría desmesurada que no la podían soportar ni los mismos Ángeles del cielo.















































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