Si alguno

domingo, 11 de junio de 2017

Importancia y necesidad de la fé.

La primera cosa indispensable a todo cristiano para conseguir su salvación, es la fe católica y la creencia en Jesucristo nuestro Señor y en todos los misterios, que nos son propuestos por nuestra santa madre la Iglesia. Sin ésta fe, dice el apóstol San Pablo, es imposible agradar a Dios, ni hacer obra alguna meritoria y digna de vida eterna. Por esto la llama San Ambrosio raíz y fundamento de todas las virtudes; porque no puede haber fruto de santas obras, ni edificio alguna de verdadera virtud, sin la raíz y fundamento sólido de la fé.


    Penetrados los santos de esta importante verdad, son indecibles los elogios y alabanzas que la tributan. San Agustín, San Ambrosio, San Juan Crisóstomo, San Basilio y otros muchos padres y doctores de la Iglesia la llaman el principio de nuestro bien, origen de la justicia, fundamento y carácter de nuestra religión, árbol de la salud, corazón de la vida espiritual y de las virtudes; porque si ella vive, vive; y si muere, mueren también; sin que pueda haber alguna, que tenga hermosura y valor de vida eterna sin la fe y la religión.


El mismo Apóstol San Pablo inspirado de Dios la llamó sustancia de las cosas que esperamos porque ninguna virtud la tiene sin Ella. Son virtudes aparentes la de los infieles y herejes, dice San Gerónimo; parécenlo y no lo son, porque les falta esta sustancia; y por más que den limosna, asistan a los enfermos y se muestren algunas veces castos y religiosos a los ojos de los hombres, de nada les vale para la eternidad; siendo por el contrario muy dignos de compasión y de lastima, pues carecen de aquel único principio de vida y germen de verdadera piedad.


La fe ilumina a los ciegos, embellece a los justos, corona a los mártires, anima y adorna a las vírgenes consagradas a Dios y prepara el celestial esposo este jardín ameno de la Iglesia, haciendo brotar en ella de todas partes las olorosas flores de las virtudes y los óptimos frutos de las buenas obras.


De aquí se infiere que ningún cristiano puede dar un paso en el camino de la vida ni aspirar a la patria celestial, sin entrar antes por esta puerta llevando en la mano la luminosa antorcha de la fe para conocer los escollos que debemos evitar, y la senda llena y fácil por donde podemos caminar sin riesgo.


Tomado de: Camino cierto y guía segura para la vida eterna. (1848)



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...