Si alguno

viernes, 29 de septiembre de 2017

¿Por qué en el Purgatorio hay fuego corporal?

    1 Corintios 3,14 Aquél, cuya obra, construida sobre el cimiento, resista, recibirá la recompensa. Mas aquél, cuya obra queda abrasada, sufrirá el daño. Él, no obstante, quedará a salvo, pero como quien pasa a través del fuego


    Los católicos que no murieron en pecado mortal pero sin haber satisfacido por sus pecados, por estos, deben ir al purgatorio y uno de los castigos es el fuego corporal que los quemará. Dt 32,25 Mía es la venganza. El señor enojado no permitirá la entrada de este cristiano al cielo hasta terminada su ira. Los católicos que mueren sin satisfacer cooperaron en cierta manera con el diablo ocasionando que muchas almas se perdiesen. Virgen de Fátima (1917): Muchas almas se condenan porque nadie reza por ellas. La perdida de un alma es para Cristo pena y sufrimiento, Dios que está a la derecha del Padre es impasible pero sus sufrimientos por la perdida de un alma quedó tangible cuando Dios sudó sangre en el Getsemaní. Lucas 22,44 Y sumido en agonía, insistía mas en su oración. Su sudor se hizo como gotas espesas de sangre que caían en tierra; Los condenados son arrojados al infierno y sufren la pena eterna del fuego que no se apaga nunca, si este fin logrado por el diablo al robarle un alma a Dios se dio también gracias a la cooperación de algún católico, al no reparar su pecado y deuda en el tiempo que le ha dado Dios, en su ira les hace padecer lo mismo que está padeciendo aquel condenado hasta reparado el pecado y la ofensa. Este es el motivo por qué los santos en sus revelaciones privadas no saben explicar la terrible pena del fuego del purgatorio.




                                         Como el fuego del infierno es corporal y muy terrible.


       Viendo visto como la pena damni (daño) y la pena sensus (sentido), son las que tienen los del purgatorio. Y sabiendo que hay pena de fuego, queremos saber, si este fuego es corporal, o si es fuego espiritual. Para lo cual dejando los diversos pareceres que sobre esto ha habido. Porque solo buscamos la verdad, digo, que la común de todos los Doctores Escolásticos y de muchos santos (a cuyo parecer no se puede resistir sin mucha temeridad) tiene que el fuego del purgatorio, es fuego corpóreo y elemental, de una misma especia con el fuego que aquí tenemos. San Gregorio en el cuarto de los Diálogos dice así: Sicq. Sit ut res corpórea in corpórea exurat, dum igne visibili ardor, y dolor invisibilis trahitu. Como si dijera, el fuego es corpóreo y la alma que atormenta es incorpórea. Y así por el dicho de este santo Doctor sabemos que el fuego que arde en el purgatorio es fuego corpóreo y elemental. El Seráfico doctor San Buenaventura divinamente nos enseña esta doctrina y dice, que el fuego del purgatorio, y el del infierno, es fuego corporal: en la cuestión primera, respondiendo a las objeciones dice de esta manera. Aunque algunos de los Santos y Doctores antiguos han dicho, que no se podía averiguar, y que tenían por cierto que seria fuego espiritual, el cual dice así. Satis tamen procerto habere possumus per doctores posteriores ut pote per B. Gregorium cui multa divinus Spiritus revelavit quod ignis inferni sit corporalis. Demasiado podemos tener por cierto que los doctores que han venido después del P. San Agustín, como San Gregorio y otros, el Espíritu Santo les ha revelado que el fuego del infierno es fuego corporal. Y así San Buenaventura es de esta opinión: y en la cuestión segunda dice el mismo santo: In infierno esse creduntur quatuor elementa, ad perfectam, damnatorum punitionem, ut omnis criatura exardescat in tormentum contra insustos. armetur  in ultionem creatoris. Et per cadem puniantur exquibus costituuntur. Es de creer que el infierno no solo está el fuego elemental, sino todos los cuatro elementos juntos, y esto, se colige de la escritura divina. Del fuego: Ise male dicti in ignem ternum Et quo sit ignis. Elementa patet: Ex David. Ignis Spiritus procellarum. Si ergo Spiritus procellarum est, videtur habe, ri naturam acris. Et quo sit aqua patet ex lob. Et transibut ab aquis nivium ad colorem nimum. Ed quo sit terra: patet, terram miseriae tenebrarum: quia vero sunt ibi a poenam, ideo ibi, ese dicuntur ¿Queréis ver como están allí los cuatro elementos? Allí está el fuego: Pues Cristo envía fuego a los demonios y dañados. Allí está el aire: Spiritus Procellarum. Allí hay tierra. Tierra de miserias y trabajos. Allí está el agua. Pasaran de las aguas de nieve a los calores de fuego. Y no es maravilla que estén allí los cuatro elementos castigando a los malos y dañados. Pues que lo han de llevar allá en la resurrección general el cuerpo que fue compuesto de estos mismos cuatro elementos. Y por esto están los mismos castigadores, y atormentadores, puestos por la divina justicia. Y a esto alude aquello del sabio. Armabit creaturam ad ultionem inimicorum. Dará Dios armas a la criatura, para que le vengue de sus enemigos. Y averiguado ya de que en el infierno están los cuatro elementos, por instrumento de la pena y castigo de los dañados. Podríamos también pensar que deben estar los mismos atormentando a las benditas almas del purgatorio. Y a esto corresponde las visiones de Santa Brígida, y de San Patricio. Y a lo que cuenta Dionisio Cartujano en el de quatuor novissimis. Que aunque fueron imaginaras: toda vía por ellas se declaran los tormentos que en el purgatorio padecen las almas. Y si alguno dice: Cómo Cristo dará sentencia, solo dirá: Ite in ignem. Andad al fuego. Y si todos los alimentos son allí, sus ministros de justicia, ¿por qué no los nombra todos? Responde el bienaventurado Padre San Buenaventura. Comminatur dominus penam ignis, tanquam precipuum tormentum. Porque el tormento del fuego es el mas sentido y el mas principal, por eso lo nombra dejando los otros. Siendo cierto que el que tuviere la pena eterna del fuego, tendrá juntamente todas las penas que les anexa. Y por ser el fuego el que es mas principal en la pena y tormento, nombra solo al fuego callando los otros elementos atormentadores juntamente con él. Y así dijo el real profeta David Devorabis eos ignis, para dar a entender todos los males que les han de venir a los enemigos de Dios, y en el salmo 26 dice el profeta. Pones eos clibanum ignis in tempore vultis tui. Y con decir fuego, se entiende todo lo demás, por ser el más principal atormentador.


Tratado del purgatorio contra Lutero y otros herejes según el decreto de S.C trident. Con singular doctrina de SS. DD. Griegos, latín y hebreos
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